Gambito

Leía ayer un comentario en el Facebook de un chico mucho mas joven que yo que me gustó por varios motivos, en primer lugar porqué, aun siendo un independentista catalán, pedía a todos serenidad y no dejarse llevar por la rabia, no esperaba menos de quien fue uno de mis profesores de submarinismo hace ya muchos años cuando aún era, él, menor de edad. Supongo que el enseñar a otros a desempeñarse en un medio potencialmente mortal imprime cierto carácter, más allá de las ideas que tengas, bravo por ti, Yael.

En segundo lugar diré que soy totalmente respetuoso con que las personas deseen, por los motivos que sean, ser catalanes y solo catalanes, españoles y nada mas, españoles y catalanes a un tiempo o, como es mi caso ciudadanos del mundo a quienes nos toca cargar con un pasaporte, el que sea. Como decía hace mucho Serrat, ese que algunos capcigranys llaman ahora facha o botifler, mi patria y mi guitarra las llevo en mi, una es fuerte y es fiel y la otra un papel.

Pienso que el modelo del estado de las autonomías da muestras de haberse agotado y que urge sentarse para reformarlo y que, hecho esto, los catalanes o los alcarreños han de poder votar para decidir cual vaya a ser su encaje en el estado, o fuera de él, con garantías y no como en el show sufrido el domingo pasado.

No he podido evitar pensar que lo que ahí se ha jugado ha sido un gambito. Para los que conozcan poco el ajedrez un gambito es un tipo de apertura en la que se le ofrece al otro una cierta ventaja material, un peón por lo general, a cambio de obtener una ventaja posicional estratégica. El gambito puede ser bien aceptado bien rehusado. Cuando se rehusa la partida continúa en una serie de movimientos posicionales por ambas partes como en la mayoría de las aperturas, cuando se acepta generalmente viene un intercambio de piezas bastante violento en el medio juego que ambas partes sacrifican y que pueden conducir a la victoria de uno u otro pero, eso sí, con un rápido desgaste de material y de sacrificios.

El pasado domingo, en realidad meses antes ya, la burguesía catalana propuso un gambito a la burguesía española (digamos) a cambio del sacrificio de algunos peones pretendía, y quizá consiguió, cierta ventaja posicional, al menos respecto a cómo estaban las cosas antes de esa fecha, algunos medios internacionales han recogido la “brutalidad policial” ejercida por el estado español, aunque a menudo las imágenes sean mistificaciones, y han conseguido alcanzar simpatías, más o menos, donde antes no las tenían en absoluto.

Gambito aceptado. Pero la partida sigue, y sigue como suelen hacerlo los gambitos aceptados, ayer con una huelga general política (están prohibidas, por cierto) y después veremos, pero no me gusta nada la perspectiva. Personalmente me he criado en el folclore aragonés y argentino, he vivido muchos años en Cataluña donde me he sentido y me siento en casa, amo ese país que considero mío, no por español o catalán, sino porque estoy en casa, insisto.

Lamento profundamente que gente a la que estimo contesten a un post que puse en Facebook donde ironizaba con lo de “tornaran les fosques orenetes” y una canción de humor negro de La Trinca “un gran día” y contesten con rabia porque, es evidente, para casi todos, que no me estaba riendo de “los catalanes”, al contrario todo me recoradaba, como en un deja vu, a lo vivido hace más de 40 años y la tristeza y preocupación que me embargan sólo puedo sobrellevarlas con un poco de humor (negro, eso sí), mi furibunda amiga me decía un día que no había tenido hijos para no dárselos a los hombres para sus guerras… Yo tengo dos hijos, uno es aragonés, la otra catalana, a ambos los quiero, literalmente, con locura de padre. Y, me aterra que, de la manera que sea sean utilizados en los intercambios de piezas del medio juego. Ni ellos ni el resto de la gente son trozos de madera de boj tallados como piezas Staunton. La rabia que escucho, leo, de uno y otro lado, es uno de los objetivos, medio conseguidos por quienes han decidido jugar un gambito, los unos por proponerlo, los otros por aceptarlo.

Esa rabia, catalana, española, es ingenua y el producto de una manipulación que nos quiere fichas en un juego en el que nos quieren enmerdar a todos y que, a mis 59 años me la sudaría bastante si no fuera que tengo dos hijos que, a estas alturas, me importan mucho más que yo mismo. Parad esta puta partida y empezad a hablar, si no largaos de una puñetera vez y dejad que otros, menos crueles, se encarguen de ello.

http://www.arturoalcaine.com

Anuncios

Acerca de arturoalcaine

Psicólogo Clínico Psicoanalista
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s