Fibromialgia ¿enfermedad machista?

Atiendo en consulta a varias pacientes diagnosticadas de fibromialgia, a ningún hombre. Dicen que la enfermedad, o el síndrome, esta por ver bien de qué se trata, afecta a un 85% de mujeres frente a una minoría masculina.
En todos los casos que voy pudiendo seguir, y soy consciente de que la muestra puede no ser significativa, junto con diferencias importantes en lo que se refiere a otros rasgos patológicos o de personalidad, biografías y oficios, me encuentro un rasgo común, son mujeres hiperresponsables en lo que se refiere a su desempeño laboral y familiar.
Se diría que la empresa, la oficina o la propia familia, en lo que tienen en el inconsciente de imagos maternas, se constituyen en el lugar donde expiar la culpa inconsciente por haber decepcionado a la madre y acaban siendo el altar donde se mortifican estas sacrificadas mujeres.
Creo que esa es la palabra que mejor las define, palabra que, por otra parte, en nuestra cultura cuenta con buena prensa, parece que decir de alguien que es muy sacrificado es decir algo bueno, pero los efectos sobre sus vidas, y en parte sobre las de los de su entorno pueden ser devastadores.
Con frecuencia algunos clínicos, el otro día hablaba con una reumatologa al respecto, mean fuera del tiesto. Que los varones se hagan cargo, p. e. de más cantidad de tareas en la casa o con los hijos, lo cual es justo y necesario sin duda alguna, no resuelve el problema sino que, con frecuencia aumenta el nivel de los síntomas y las conductas patológicas y patógenas pueden, incluso, aumentar.
En estas pacientes, como en otros aspectos de esta sociedad en la que se pretende luchar contra el sexismo muy a menudo de la forma más idiota, la cosa pasa por un trabajo de elaboración del duelo por la relación perdida con la madre y de la culpa inconsciente por haberla decepcionado por no haber sido varones. En una palabra por una puesta en valor, pero de verdad, de la feminidad que les permita escapar de la dialéctica fálica en la que, en realidad, se manejan. Lo masculino y lo femenino son construcciones muy posteriores a la mísma y, por supuesto bastande distintos de la dialéctica fálico/castrado.
http://www.arturoalcaine.com

Acerca de arturoalcaine

Psicólogo Clínico Psicoanalista
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