Acabando la discusión

Un modelo ya viejo en psicoanálisis, el de Melanie Klein, que en parte desarrollaba la idea freudiana de que el Yo está formado por capas como una cebolla, situaba en el estrato más antiguo y primitivo el núcleo esquizoparanoide donde los mecanismos que predominan son la negación y la proyección, para lo que nos ocupa ¡pues anda que tú! ¡y tu más! etc.Se corresponde con el miedo al ataque, más primitivo aún que el miedo a la pérdida. El modelo, pese a sus años, sigue funcionando muy bien y dando cuenta de cómo nos lo montamos los humanos más o menos a menudo, con más o menos facilidad, en nuestras relaciones y conflictos con los demás.

Es importante señalar que cualquiera puede ser llevado a ese punto si experimenta la suficiente presión o se siente muy atacado. Eso sí, el grado de resistencia varía mucho, desde quiénes cuentan con suficiente paciencia hasta quiénes tienen una tolerancia cero al conflicto.

Traigo el tema por dos vertientes, una personal y otra social, en lo personal una de las cosas que me han enseñado la vida y el oficio es que no tiene sentido alguno continuar cualquier tipo de discusión con alguien que esté en dicha posición esquizoparanoide, o está coyunturalmente muy desequilibrado, y ahí mejor esperar a que se le pase, o se trata de un trastorno límite de la personalidad y ese es su modo habitual de reponder, hay muchos y conviene evitarlos.

Una de las cosas que nos pasan cuando estamos ante alguien así es que nos sentimos muy tentados a entrar en la bronca, se llama contratransferencia en espejo. Como norma general cabe decir que cada vez que nos vienen ganas de devolver un reproche la mejor salida es la de dar por zanjado el tema, no es perder la discusión, es ahorrarse un goce tan estúpido como estéril, ya se le pasará al otro o quizá es que no tenga remedio.

En una escala social me asusta bastante comprobar cómo nuestros próceres muestran en los debates una especial propensión a “debatir” en estos modos… ¿estamos gobernados por un hatajo de psicópatas? Visto el grado de corrupción la respuesta no hace sino alarmarme.
http://www.arturoalcaine.com

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

A propósito de la polémica de Jorge Alemán

Leía, estos últimos días, la polémica desatada por Jorge Alemán a resultas de una publicación suya en Facebook sobre el final del psicoanálisis. Acostumbro a leer sus publicaciones, me innteresan, luego diré por qué.

No me pareció que se tratara de épater le bourgeois sino de una cuestión sobre la que sería bastante conveniente que nos tomáramos un poquito, al menos, la molestia de pensar con la que está cayendo. Por supuesto se desató una pequeña tempestad entre los partidarios y detractores de Alemán llegando incluso a cuestionar y descalificar una de sus detractoras a otro que lo nombraba como maestro suyo… Bueno, la transferencia es lo que tiene y Jorge las concita, que duda cabe, positivas y negativas.

Pues bien, he de decir que también lo considero uno de mis maestros, o un maestro a secas y esto no solo porque haya tenido la suerte de asistir a alguno de sus seminarios cuando venía por Zaragoza o leído algunos de sus libros sino porque Jorge, como su alter ego Sergio Larriera, con quien me une una relación casi amistosa tienen la cualidad, al menos en este campo, de abrirte preguntas, muchas de las cuales te llevan a fértiles campos de trabajo de donde pueden brotar ideas que te permitan seguir trabajando, analizar y analizarte. En este campo nuestro, para mí al menos, un maestro no es quien te ofrece respuestas sino, como decía quien permite que se te abran preguntas con las que continuar el análisis, propio y del mundo que te rodea.

Al hilo del “escándalo” en las opiniones de Jorge se me vienen algunas cosas a la cabeza que trataré de comentar aun a sabiendas de la gran y exquisita erudición de éste.

En primer lugar la articulación subjetiva a partir del nombre del padre responde a una sociedad periclitada. La escucha freudiana del inconsciente se empieza a formular a finales del XIX en pleno apogeo de la primera era industrial, incluso, simplificando mucho la cosa, los ciudadanos empezamos a adquirir la condición de tales, a tener apellidos, a partir de la necesidad de poder firmar contratos para vender nuestra fuerza de trabajo. Hoy el mundo es otro y vivimos en un tiempo en que las identidades aparecen, cada vez más, con un aspecto fractal, como ya, modestia aparte, anticipé en mi libro Psicoanálisis Aplicado:Encuentros, hace quince años.

Una segunda cuestión que se me viene al pensamiento, y casi por la propia enunciación de Jorge, es el propio texto de Freud, psicoanálisis terminable e interminable… Y cómo, los nacidos y criados en otra época, también nos vemos afectados por este desparrame multifocal de nuestras identidades y el encuentro, más o menos forzado, con lo inanalizable.

Por retornar sobre la cuestión fractal, una de las características de las curvas fractales es que no son derivables, la otra que generan en diferentes escalas curvas autosemejantes que se repiten aparentemente sin límite, o al menos sin otro que la muerte.

Hoy, más que nunca, el psicoanálisis, o eso que han dado en llamar la izquierda lacaniana se constituye en un recurso frente a la barbarie que se avecina, no sé si el psicoanálisis ha llegado al final, lo que sí parece haber llegado al final es esa producción de la modernidad que era el $, el sujeto del inconsciente, al menos en la ilusión de poder articular, más o menos adecuadamente un deseo decidido, un symptome.

http://www.arturoalcaine.com

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Antes de hablar con el psicólogo (Algunos consejos)

Hace más de 35 años que trabajo e investigo con el Test de Rorschach, he publicado algunos artículos y un libro sobre el mismo y me considero un modesto conocedor de ésta, la que consideran muchos, la mas potente herramienta de ayuda al psicodiagnóstico.

No me manejo con muchos test, quien use de muchos seguro que no conoce a fondo ninguno, pero Rorschach sí y cuando leo, como hace un rato preocupantes divulgaciones en internet considero adecuado hacer algunas observaciones como aviso a navegantes.

En primer lugar hay que decir que ningún test, Rorschach tampoco, nos ofrece un psicodiagnóstico (esto es de psicometría de segundo), lo contrario sería como pensar que unos análisis (llamados en la época hortera que vivimos “analítica”) por completos que sean nos van a dar el diagnóstico de la enfermedad que sea… así sobrarían los médicos. En mi práctica considero los resultados en los test, en particular en el Rorschach, como un recurso que me puede ayudar a afinar la escucha y a explorar los campos que sean de la vida de mi paciente o cliente ahórrandonos, a menudo, semanas de trabajo, a mí, y de dinero a él o ella, pero son unos datos, nunca un dignóstico, éste acertado, o no, me compete a mí, para eso me pagan, para eso soy el facultativo.

Acabo de leer una serie de artículos sobre como “pasar” un examen con Rorschach que me han dejado preocupado por ser “verdades a medias”, es decir, las peores de las mentiras. En primer lugar orientaba a dar las que llamamos respuestas P o populares o V o vulgares porque aparecen en al menos un tercio de los probandos para esa lámina. Pues bien, se espera que un sujeto “normal” nos de entre 3 y un máximo de 9 de estas respuestas en el total de la prueba, siendo “malo” cuando aparecen demasiadas, pues denotaría que ese sujeto es incapaz de tener ideas propias y, en el caso de que solamente diera respuestas P, quizá a que estaría deprimido y sólo podía interpretar lo más obvio y sencillo. Posteriormente avanzaba cómo vamos a interpretar las respuestas en función del contenido de las mismas. Esto es lo últimísimo que se hace y para el clínico nunca debe ser sino meramente orientativo acerca de cuales quizá sean algunos de los problemas del paciente, pero nunca, a no ser que el psicólogo o psiquiatra sean muy incompetentes, un dato firme sobre la realidad de aquél.

La cosa no funciona así, el Rorschach es un test, a fecha de hoy, validado estadísticamente y con conttrastes cruzados con otras prestigiosas pruebas de metodologías muy diferentes como son el MMPI o el 16PF. Se obtienen una gran cantidad de datos sobre la localización, las características de, el contenido de, la frecuencia de… aparición de esa respuesta y más… Y, por supuesto, también cuenta, como las pruebas antes citadas, con sus recursos para evaluar la sinceridad del sujeto y lo confiables que son sus respuestas. Ya Exner citaba hace mas de 35 años, cuando yo empezaba, que que diez estudiantes que se estaban formando en Rorschach y a los que se solicitó producir el protocolo de un esquizofrénico y que fueron evaluados por tres expertos, es decir, de treinta casos posibles sólo uno “coló”.

Desde estos presupuestos se me ocurren dos situaciones posibles,  que a Vd. le apliquen un Rorschach como complemento a un proceso de diagnóstico, en cuyo caso falsear los datos sólo puede perjudicarle, siguiendo el ejemplo anterior, si usted falsea los análisis que le ha pedido su médico y le hace errar en el diagnóstico lo más probable es que éste le proponga un tratamiento inadecuado que o no le cure o, incluso, le mate, así que mejor no lo haga. En segundo lugar si se trata de una evaluación bien sea en un proceso de selección profesional o en una peritación forense, lo más probable es que el psicólogo, si está capacitado, lo detecte y esto le dejara en mal lugar, o que incluso se perjudique a sí mismo “saliendo” mucho peor que si no hubiera hecho “trampas”.

El consejo es, pues, que no las haga, en la inmensa mayoría de los casos esto resultara lo más beneficioso para sus intereses.

Como corolario general, no sólo en lo que se refiere a psicología, desconfíe mucho de lo que se dice en internet, hay auténticas burradas de las que sólo nos damos cuenta cuando se refieren a un campo del que somos conocedores, y que, cuando se trata de cosas que nos afectan, pueden llevarnos a tomar decisiones muy perjudiciales, mejor hablarlo con un profesional.

http://www.arturoalcaine.com

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Tratamiento (más o menos psicoanalítico)de un caso de insomnio

Hace ya bastantes años me solicitó tratamiento una joven casada aquejada de problemas de insomnio. Quizá de forma inconsciente le pregunté por cuándo tenía esos problemas.

Una de las cosas importantes que conviene saber es la forma en que aparece. Resumiendo bastante podemos decir que lo hay de tres tipos, predormicial, despertar precoz y, finalmente, sueño interrumpido, es importante preguntar por ello ya que apuntan hacia diferentes diagnósticos posibles. En el primer caso lo más probable es que se trate de un cuadro neurótico, tengo que decir que neurótico y nervioso son sinónimos y que todos, más o menos, pasamos por etapas de más o menos nerviosismo, el despertar precoz suele presentarse más a menudo en las depresiones, la persona se acuesta a la hora normal pero dos ó tres horas después se despierta sin poder conciliar ya el sueño pasando el resto del día somnoliento y desmadejado, finalmente tenemos el sueño interrumpido que puede acontecernos a todos alguna vez y que, psicoanalíticamente puede relacionarse con la incapacidad del Yo para elaborar fantasías inconscientes muy amenazadoras que emergen en forma de pesadillas cuando el durmiente empieza a soñar, en cualquier caso sabemos en la clínica que cuando se presenta no de forma esporádica sino por una larga temporada y de forma recurrente puede ser el anuncio de un desplome psicótico o de un brote, es un indicador de que algo muy grave puede acontecerle al paciente.

El sentido de mi pregunta iba, pues, por ahí pero como la pregunta podía resultar ambigua, el cuándo… mi paciente contestó… “A partir del dia veinte de cada mes”

Me costó un poco mantener la cara de poker y seguimos conversando.

Esta chica y su marido, casados hacía ya algo más de un año, tenían lo que en la época se llamaba unos trabajos de mileuristas y junto con los consabidos gastos de hipoteca por la vivienda que ambos habían comprado, también se habían metido en un coche deportivo de alta gama que les estrangulaba absolutamente la economía.

Durante las primeras conversaciones el coche era tanto lo irrenunciable en sus vidas como aquello que encarnaba la amenaza de pérdida, en psicoanálisis diríamos era el objeto que encarnaba al falo en sus vidas, estaba siempre en el garaje porque como en el chiste, para poder comprar gasolina tenían que vender el auto.

Costó algunos meses de trabajo poder ayudarle, y de rebote a su marido, que pudiera entender el papel imaginario que el chirimbolo en cuestión jugaba en sus vidas y, a partir de ahí, desfalicizarlo, quitarle una importancia que sólo tuvo imaginariamente, como decía.

Una vez que se desprendieron de “la cosa maligna” por recordar la divertida película “Los dioses deben estar locos” el insomnio, predormicial, por supuesto, que la aquejaba desapareció permitiéndose, incluso, quedarse felizmente embarazada, que es otra metonimia fálica pero de un carácter bastante más noble que un coche…

http://www.arturoalcaine.com

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

En días religiosos

Como estamos en Semanasanta (lo escribo como suena) pues es un sintagma ontificado por estos lares, me parece pertinente hacer alguna reflexión sobre la fe, las creencias, la religión y esas cosas.

Hace bastantes años una colega, por la que además siento cariño y respeto, me dijo en tono admonitorio que iba a ser uno de esos psicoanalistas que fueron atrapados por el Zen, disentí y disiento, el Zen es un camino de liberación, hasta los evangelios lo dicen, la verdad os hará libres…

El psicoanálisis no debería acabar siendo una religión, aun cuando nos haya permitido, tras muchos años de filosofía negativa, la que arranca de Platón con su concepto de verdad como a-letheia ἀλήθεια, con la partícula negativa a que viene a decir desocultamiento, aproximarnos, con diferentes palabras, a algo que el Zen viene planteando desde casi la misma época que el padre de la filosofía.

El Zen nace de la relación entre el Taoismo y el Budismo y cuestiona las creencias, las apariencias, las imágenes que vemos desde nuestra caverna, por usar el mismo mito de Platón. Las llama Dharma, detrás de ellas, ellas mismas son, Mu, nada. Nos enseña a hacer sin pensar, a pensar sin pensar, a no temer las ideas que puedan emerger de nuestro inconsciente sino a dejarlas fluir. No se trata de desocultar nada, de llegar a una verdad Una, sino de permitirnos contemplar el mundo, el universo y a nosotros mismos como parte de él, el psicoanálisis a veces, pocas, consigue lo mismo.

Si tuviera que hacer alguna proclama sobre mi religión casi me atrevería a decir que me considero un modesto practicante del Zen. Por otra parte una religión que nunca ha provocado una sola muerte por persecuciones religiosas o guerras de la misma causa. Se puede ser católico y Zen, he conocido a un sacerdote católico que era un gran maestro Zen, ateo, musulman, politeista etc. Esta religión implica otras cosas, la más importante, quizá, es la aceptación del Karma, de la reencarnación.

En occidente, con nuestra cultura, tan basada en el individualismo, se la suele confundir con la metempsicosis, la transmigración de las almas, curiosamente la gente que tiene esas creencias siempre cuenta que ha sido Napoleón, Cleopatra o alguna celebrity de la historia. El Karma es otra cosa, recuerdo a un analizante hace años que me contaba estuporoso que había sido amenazado por un cacique de la construcción, mi paciente ejerciendo sus funciones lo había tenido que denunciar por una barbaridad urbanística y el otro le había gritado ¡Te voy a meter cuatro hostias!. Semanas después mi paciente estaba en su oficina y un balonazo reventó los cristales de su despacho que le cayeron encima, salió furibundo a la calle agarró a uno de los chavales y le gritó ¡Te voy a meter cuatro hostias! Desde el diván me expresaba tan alarmado como sorprendido, que en ese momento, su voz, su ser, sus sentimientos, eran los del energúmeno que le había amenazado a él antes. Eso es una experiencia karmática.

También conocí a un chico adoptado que se parecía mucho a su padre adoptivo, los gestos, mil veces repetidos acaban modelando nuestras facciones.

Ayer, mientras esperaba el comienzo de la procesión del Santo Entierro, en Caspe, vi a unas cuantas personas a quienes aprecio mucho porque me parece buenas gentes que hacen buenas cosas, junto con algún que otro hijoputa que se disponían a procesionar…

Como ya comenté hace tiempo Mahoma dice en una de las Suras del Corán, “si los musulmanes y los cristianos quieren competir en algo que lo hagan en buenas obras”

Mi religión, de ser alguna, es el Zen, me lleva, cada vez más, a pensar que las creencias de cada cual son relativamente triviales. Mucho más importantes son sus actos, estos harán de este mundo algo más o menos amable, no hace falta que sea perfecto, o un infierno, que parece ser la tendencia en los tiempos que vivimos.

Sólo quiero invitarles, en estas fechas especiales, mas allá de que crean o no en Dios, en los Dioses o, si me apuran mucho en lo que cuenta el gobierno (que eso sí que es creer) que reflexionen algún que otro rato sobre el karma que arrastran y el que van a transmitir si no se hacen conscientes de ello.

Buena Pascua

www.arturoalcaine.com

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Esperando a mi hijo en La Novia del Ebro

Este jueves, como los demás, llevé a mi hijo a jugar a baloncesto a Caspe con los antiguos miembros del equipo local, son gente bien metida en la treintena pero que lo han acogido como uno más del equipo, creo que no hay mejor escuela y el chaval va entusiasmado, pese a las sórdidas manipulaciones de sus torturadores en Cataluña solo necesitaba una oportunidad. Pero no quería hablar de eso…

Chiprana, cuyo slogan turístico es “La Novia del Ebro” es un pueblecico de quinientos habitantes que dista 6 km de Caspe, un sitio precioso lleno de rincones de postal, cuando se me ocurrió decir que era la mejor zona residencial de Caspe me contestaron que Chiprana tenía 10.500 habitantes, 500 en el centro y 10.000 en los suburbios… También son los más “tiraos p’alante” del​ mundo, y no les faltan motivos.

Como decía, llevé a Julio a basket y como se tiran dos horas me volví a Chiprana a hacer tiempo en el bar de la piscina… ligué con una familia de relajados franceses que habían venido a disfrutar de la pesca me fumé dos cigarrillos y pensé un buen rato.

Acabo de abrir consulta en Chiprana, la idea es prestar servicio a toda la comarca del Bajo Aragón… no sé qué tal me irá pero, en esas fantasías que te vienen en estos casos, pensaba que quizá habría que cobrar un plus por propiciar que vengan, conozcan y vivan Chiprana que es, en sí, una experiencia terapéutica, para muestra un significante…

No he podido localizar, en todo el casco urbano, una puñetera señal de dirección prohibida u obligatoria. Cuando te cruzas con alguien en un estrecho la cosa se resuelve levantando la mano y con una sonrisa el que lo tiene más fácil deja pasar al otro… Para uno que viene de Lloret, o de Zaragoza, es tan asombroso como gratificante. Eso sí, también discutimos, estamos lo culés y los merengues de los cojones, pero el tono es de Guasa…

Vengan a Chiprana, les sentará bien. Si es a mi consulta mejor, le sentará bien a mi maltrecha economía, y si no disfruten de la Novia del Ebro. Vivir así es posible (aún).
http://www.arturoalcaine.com

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Psicología y/o Psicoanálisis

En los dos diplomas oficiales que cuelgan en mis consultas aparezco como psicólogo, en uno como licenciado, en otro como especialista en clínica, por supuesto tengo muchos otros que acreditan mi formación psicoanalítica pero, cada vez menos, me siento un religioso de la cosa. El psicoanálisis personal es una medida profiláctica para todo aquel que tenga que trabajar con el malestar de las personas, se pega más que las ladillas y es muy fácil alienarse en una posición patógena bien para el paciente bien para uno mismo bien para ambos. 

He pasado muchos años formando profesionales, médicos y psicólogos, en tareas de psicodiagnóstico, creo que si fallamos ahí cualquier trabajo ulterior será más o menos fallido. Pues bien, la primera y más importante tarea que nos compete es averiguar si, de todo aquello de lo que el paciente se queja, aquel puede, y hasta que punto, relacionar lo que le pasa con lo que hace y viceversa. Un taoísta diría el Yin y el Yang. Está imagen, bastante lograda por cierto, nos recuerda que en todo Yin hay algo de Yang, y a la recíproca, porque, si no, el puro Yin puede comportarse como puro Yang y viceversa.

El primer paso, en cualquier tratamiento, es conseguir que el paciente pueda entender las muchas formas en que se relacionan sus sentimientos y pasiones, sus miedos y sus filias, con su conducta y las de quiénes comparten tiempo en su vida. Sólo con esto se suele producir una mejoría ostensible de su malestar, sin ello hay poco que rascar. A partir de ahí la cosa puede quedar en una pregunta y el paciente decidir analizarse o utilizar técnicas de tipo más conductista por no interesarle saber más, como decía un paciente hace muchos años “cascuno es cascuno y tiene sus cascuneces” pero la base de cualquier intervención, de la línea clínica que sea pasa por ahí o no puede haber mejoría.

 Cómo decía el chiste de la bombilla aplicado a los psicólogos “¿cuántos se necesitan para cambiar una bombilla? Uno, pero la bombilla ha de querer  cambiar​.

http://www.arturoalcaine.com

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario